A los quince años nació matando. Mató por defenderse; y tuvo que huir de las montañas y se hizo jinete nómada en las praderas inmensas de Venezuela. Jinete caudillo de jinetes: José Antonio Páez, el llanero Páez, vuela a la cabeza de los pastores artistas de la lanza y el lazo, que montan en pelo y argan en avalancha a todo miedo. Él anda en caballo blanco, porque caballo blanco navega mejor. Cuando no está en campaña, aprende a leer y a tocar el violoncelo.
Los desnudos llaneros, que en tiempos de Boves habían servido a España, derrotan a España en la batalla de Carabobo. A golpes de machete se abren paso por la imposible manigua del oeste, pantanos y matorrales, y sorprenden y arrasan al enemigo.
Bolívar nombra a Páez comandante en jefe de las fuerzas armadas venezolanas. El llanero entra en Caracas a su lado y luce, como él, guirnalda de flores.
En Venezuela, la suerte está echada.
[ Junio | Memoria del Fuego ]
[ Eduardo Galeano ]
Última revisión: 02/06/01